NUEVO PROYECTO DE PENTAGRAFIC EN EL 2011.

PENTAGRAFIC desde ahora adopta un nuevo formato donde se podrá encontrar todo el material que estuvo distribuido en diversos blogs en uno solo, donde encontrar piezas y datos biográficos de los artistas uruguayos, piezas y biografías de artistas latinoamericanos y donde se difundirá el arte de artistas universales de siempre y actuales.

PENTAGRAFIC como proyecto de apoyo al Plan de Artes Visuales de la Educación Pública Inicial y Primaria, pretende ofrecer una amplia gama de herramientas para acceder de manera accesible a escolares y maestros a las artes visuales y que realmente sean ¨desde todos y para todos¨

gestión- TENDALES/sl

miércoles, 27 de enero de 2010

EL CINE/ parte uno



El cine fue oficialmente inaugurado como espectáculo en París, el 28 de diciembre de 1895. Desde entonces ha experimentado una serie de cambios en varios sentidos. Por un lado, la tecnología del cine ha evolucionado mucho, desde el primitivo cinematógrafo mudo de los hermanos Lumière, hasta el cine digital del siglo XXI. Por otro lado, ha evolucionado el lenguaje cinematográfico, incluyendo las convenciones del género, creando así los géneros cinematográficos. En tercer lugar, ha evolucionado con la sociedad, surgiendo así distintos movimientos cinematográficos y cinematografías nacionales.

Cine mudo
Los Hermanos Lumière

La idea de capturar el movimiento por medios mecánicos es muy antigua. Existieron antecedentes en la cámara oscura, o el taumatropo. La técnica para captar la realidad por medios luminosos había sido ya desarrollada por los inventores del daguerrotipo y la fotografía, a mediados del XIX. Thomas Alva Edison, inventor de la lámpara incandescente y el fonógrafo, estuvo muy cerca también de inventar el cine, al crear el kinetoscopio, el cual, sin embargo, sólo permitía funciones muy limitadas. Inspirándose en éste, los hermanos Lumière, hijos del fotógrafo Antoine Lumière, crearon el cinematógrafo. La primera presentación fue en el ya mencionado 28 de diciembre de 1895, y consistió en una serie de imágenes documentales, de las cuales se recuerda para la anécdota aquella en la que un tren parecía abalanzarse sobre los espectadores, ante lo cual éstos reaccionaron con un instintivo pavor.

Por un tiempo, el cine fue considerado una atracción menor, incluso un número de feria, pero cuando George Méliès usó todos sus recursos para simular experiencias mágicas, creando rudimentarios -pero eficaces- efectos especiales, los noveles realizadores captaron las grandes posibilidades que el invento ofrecía. De esta manera, en la primera década del siglo XX surgieron múltiples pequeños estudios fílmicos, tanto en Estados Unidos como en Europa. En la época, los filmes eran de pocos minutos y metraje, trataban temas más o menos simples, y tanto por decorados como por vestuario, eran de producción relativamente barata. Además, la técnica no había resuelto el problema del sonido, por lo que las funciones se acompañaban con un piano y un relator. Pero en este tiempo surgieron la casi totalidad de los géneros cinematográficos (ciencia ficción, históricas o de época); el género ausente fue, por supuesto, la comedia musical, que debería esperar hasta la aparición del cine sonoro.

También en la época se produjeron los primeros juicios en torno a los derechos de autor de las adaptaciones de novelas y obras teatrales al cine, lo que llevaría con el tiempo a la creación de las franquicias cinematográficas basadas en personajes o sagas.

En Estados Unidos, el cine tuvo un éxito arrollador, por una peculiar circunstancia social: al ser un país de inmigrantes, muchos de los cuales no hablaban el inglés, tanto el teatro como la prensa o los libros les estaban vedados por la barrera idiomática, y así el cine mudo se transformó en una fuente muy importante de esparcimiento para ellos.

Oliendo este negocio, y basándose en su patente sobre el kinetoscopio, Thomas Alva Edison intentó tomar el control de los derechos sobre la explotación del cinematógrafo. El asunto no sólo llegó a juicio, de Edison contra los llamados productores independientes, sino que se libró incluso a tiro limpio. Como consecuencia, los productores independientes emigraron desde Nueva York y la costa este, donde Edison era fuerte, hacia el oeste, recientemente pacificado. En un pequeño poblado llamado Hollywood, encontraron condiciones ideales para rodar: días soleados casi todo el año, multitud de paisajes que pudieran servir como locaciones, y la cercanía con la frontera de México, en caso de que debieran escapar de la justicia. Así nació la llamada Meca del Cine, y Hollywood se transformó en el más importante centro cinematográfico del planeta.

La mayor parte de los estudios fundados en aquella temprana época (Fox, Universal, Paramount) controlados por (Darryl F. Zanuck, Samuel Bronston, Samuel Goldwyn, etcétera), y miraban al cinematógrafo más como un negocio que como un arte. Lucharon entre sí con tesón, y a veces, para competir mejor, se fusionaron: así nacieron 20th Century Fox (de la antigua Fox) y Metro-Goldwyn-Mayer (unión de los estudios de Samuel Goldwyn con Louis B. Mayer) Estos estudios buscaron controlar íntegramente la producción fílmica. Así, no sólo financiaban las películas, sino que controlaban a los medios de distribución, a través de cadenas de salas destinadas a exhibir nada más que sus propias películas. También contrataron a directores y actores como si fueran meros empleados a sueldo, bajo contratos leoninos; fue incluso común la práctica de prestarse directores y actores entre sí, en un pasando y pasando, sin que ni unos ni otros tuvieran nada que decir al respecto, amarrados como estaban por sus contratos. Esto marcó la aparición del star-system, el sistema de estrellas, en el cual las estrellas del cine eran promocionadas en serie, igual que cualquier otro producto comercial. Sólo Charles Chaplin, Douglas Fairbanks y Mary Pickford se rebelaron contra esto, pudiendo hacerlo por su gran éxito comercial, y la salida que encontraron fue sólo crear un nuevo estudio para ellos solos: United Artists. Se habla así, de la producción hollywoodense entre las décadas de 1910 y 1950, como de cine de productor, donde contaba más el peso del productor que conseguía el financiamiento, que el director encargado de plasmar una visión artística.

LA ESCUELA DEL SUR/ J.TORRES GARCIA



En estos años de resurgimiento y estudio del arte latinoamericano, una de las imágenes más solicitadas para ilustrar publicaciones sobre el arte moderno de nuestro continente es el mapa de América del Sur al revés, de Torres-García. La reivindicación de la cultura del Sur en contraposición a la del Norte fue un tema recurrente en el ideario de Torres. A principios de siglo en Barcelona, había defendido el arte y la tradición mediterráneas frente al avasallante auge del Art Nouveau francés y vienés. Al volver a su país después de vivir 43 años en el hemisferio norte, la causa del sur volvía a tener particular urgencia. El concepto del mapa invertido, poderoso símbolo de la afirmación de nuestra identidad cultural, fue gestado en febrero de 1935 en la conferencia titulada La Escuela del Sur.

"He dicho Escuela del Sur; porque en realidad nuestro norte es el sur. No debe de haber norte para nosotros, sino por oposición a nuestro sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés y entonces ya tenemos la justa idea de nuestra posición."

Es extraordinario constatar, que en este texto, escrito antes del primer aniversario de su llegada a Montevideo, Torres-García ya había comprendido las carencias existentes en las artes en Uruguay, y además asumía la titánica tarea de proponer la creación de un estilo de arte inédito basado en sus ideas. Esta identidad artística sudamericana él la definía en un difícil equilibrio entre la ineludible tradición del arte occidental (referida por Torres en esa conferencia como "aquello que había traído el tiempo"), y el peligro de caer en un tipismo o foldorismo; la solución entonces era "hacer de lo ajeno sustancia propia" y así consolidar "una positiva originalidad nuestra".

En esta misma conferencia exhortaba a tomar conciencia de los elementos que distinguen nuestra geografía; la luz tan blanca, el viento, la humedad que mancha todo de verde, la anchura y el color del Río de la Plata. Así como las particularidades de los gestos al hablar y los modismos de nuestro lenguaje, para asimilar estas características e imbuir la obra de arte con su especificidad, sin tener que recurrir a la descripción narrativa.

Las obras que integran esta exposición ejemplifican cabalmente esta fusión de complejos y diversos componentes; la herencia cultural del arte moderno europeo, la valoración e incorporación de la geometría del arte autóctono indoamericano y el sabor, color y textura particulares de nuestro entorno. Se puede afirmar que el trabajo de estos artistas constituye una verdadera Escuela del Sur, por su presencia y carácter únicos y por la validez que cobran cada día, cuando vistas en el contexto del arte moderno internacional, sus obras se distinguen por las innovaciones en los sistemas de abstracción constructiva, por el énfasis en la superficie pictórica sensible, y por afirmar la función metafísica del arte más allá de la meramente estética. Michael Brenson, critico de arte del New York Times, hizo una evaluación muy justa y acertada sobre este aspecto de la obra de los artistas del Taller:

Este aforismo de Victor Hugo, "Benditos sean nuestros discípulos, porque los defectos de ellos serán nuestros", nunca podría haberlo dicho Torres-García porque las personalidades de sus discípulos fueron tan independientes que nunca se los podría considerar simples seguidores. Si hay algo que une a Julio Alpuy y a Gonzalo Fonseca es lo profundo de sus búsquedas y el rigor con que practican su arte. En sus investigaciones no hacen ninguna concesión; exploran con la misma intensidad el mundo interno y privado como la conciencia colectiva de la historia del hombre. Fonseca usa motivos primitivos como eslabón entre la modernidad y la prehistoria, atravesando la totalidad del espíritu creativo humano.

En efecto, en el Taller el arte de todas las civilizaciones y de todas las épocas era considerado y estudiado con el mismo interés desprovisto de prejuicios; por ejemplo, una pintura Cubista y una cerámica Nazca, a pesar de que cronológicamente las separan varios siglos, para ellos estéticamente estaban al mismo nivel. Por eso la posición de estar a "la vanguardia" como fin en sí mismo nunca les interesó. Si en algún momento se los tuvo por revolucionarios, fue a pesar de ellos, ya que su posición respecto del arte consistía simplemente en que su obra era otro eslabón más en esa cadena fuera del tiempo, porque más que ser artistas modernos, aspiraban a ser clásicos y universales.

En los comienzos del Taller Torres-García, al principio de los años 40, Torres-García daba clases en su propio taller, enseñaba a sus alumnos los rudimentos de dibujo y pintura, ilustrando las lecciones con sus propias obras que cubrían las paredes del taller. Si bien Torres había estado siempre en contra de las academias, donde decía que se aprendían tantas cosas que luego había que olvidar, reconocía que había que saber el oficio de pintor. En su taller no se practicaba ningn método establecido, aunque todos los ejercicios de pintura y dibujo apuntaban a la profunda comprensión del término abstracción, el cual para él no significaba necesariamente la ausencia de representación sino más bien la creación en la obra de un valor plástico absoluto.

El ambiente era parecido al de los talleres medievales o renacentistas donde los alumnos trabajaban junto al maestro y por consiguiente existía un ambiente de interacción fértil y vital propicio para el aprendizaje y el ensayo en técnicas y materiales diversos.

A partir de 1944, el Taller Torres-García ya estaba bien establecido, aunque nunca fue una institución aceptada "oficialmente" en Uruguay, era un centro no sólo de enseñanza de arte activo y controversial, sino también de exposiciones, conciertos y conferencias. Con motivo de esta muestra, es oportuno recordar la intensa relación cultural que hubo entre Montevideo y Buenos Aires entorno del Taller Torres-García, ya que de este intercambio surgió uno de los capítulos más importantes de nuestra historia del arte moderno.

Como consecuencia primero de la Guerra Civil española, y luego de la Segunda Guerra Mundial, la vida cultural del Rio de la Plata se benefició por los numerosos concertistas, compañías de teatro, exposiciones y con la llegada de escritores y artistas. Algunos ya conocían a Torres de Europa, como fue el caso de Guillermo de Torre, Jules Supervielle, Julio Payró y Maruja Mallo, quienes a pesar de estar radicados en Buenos Aires viajaban periódicamente a Montevideo a visitar y dar conferencias en el Taller.

Este intercambio comenzó en 1940, cuando Pettoruti expuso en Montevideo, y Torres escribió: "Pettoruti, el pionero de la nueva plástica", y en 1941, cuando a su vez Torres-García expuso por primera vez en Buenos Aires en la galería Müller. A partir de entonces tanto él como los artistas del Taller viajaban y exponían periódicamente en Buenos Aires. Para los jóvenes montevideanos era en el Museo de Bellas Artes y en colecciones privadas como la de Santamarina donde podían ver pintura. Siempre eran bienvenidos en la casa del fotógrafo Anatole Saderman, quien realizó una serie genial de retratos de varios artistas del Taller. Durante estas estadías era de rigor ir a la Boca a pintar paisajes del puerto. Varios miembros del grupo Madí en 1944 y 45 visitaron el Taller y el Hospital Saint Bois, decorado con murales constructivos por los miembros del Taller Torres-García.

Las relaciones entre los dos grupos no fueron siempre armoniosas, ya que desde las páginas de Removedor, el diario editado por el Taller Torres-García, se publicaban polémicas con renombrados artistas argentinos como Antonio Berni, Juan del Prete y Tomás Maldonado, quienes a su vez respondían desde las páginas de Contrapunto, Correo Literario y Revista Latitud y el Boletín de la Asociación de Arte Concreto. En 1946, en el Boletín N° 2, Tomás Maldonado publicó un virulento ataque contra Torres-García, a pesar de que Torres había colaborado con la revista Arturo sólo dos años antes. Desde las páginas de Removedor, la respuesta no se hizo esperar.

Universalismo Constructivo, el testamento teórico de Torres-García, de enorme trascendencia para varias generaciones de artistas, fue publicado en Buenos Aires por la editorial Poseidón, gracias al entusiasmo y generosidad de Fredy Guthman, a quien Torres se lo dedicó en el espíritu de Juan Sebastián Bach.

Sergio de Castro, artista argentino radicado en París desde 1948, abandonó sus clases de composición con Manuel de Falla, otro brillante exiliado de España en la Argentina, para estudiar pintura en el Taller. De Castro afirmaba que "quizás como pintor, sin haber encontrado a Torres-García, yo no hubiera practicado verdaderamente esa disciplina, ni adquirido esta manera de expresión y de vida".

La culminación y el epilogo de esta larga y fructífera relación, fue en 1970, cuando en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, se realizó la exposición "Universalismo Constructivo", que incluía obras de Torres-García, y pinturas y esculturas recientes de Julio Alpuy, Gonzalo Fonseca, José Gurvich, Francisco Matto, Manuel Pailós, Augusto y Horacio Torres.

Esta exposición fue muy significativa; no sólo porque fue la primera ocasión en que exponían en el museo que había sido tan importante para ellos cuando jóvenes, sino porque además mostraban su obra de madurez junto a la del maestro, ya no como sus alumnos sino como artistas a la par. Entonces el Taller ya se había cerrado, sus integrantes se dispersaron por Europa y Estados Unidos, aunque algunos an viven en Montevideo.

La trayectoria de cada uno de estos artistas a partir de ese momento, da testimonio de la fuerza y de lo imperecedero del ideal del Taller Torres-García, porque es con el poder y la afirmación de su obra que contribuyeron a expandir y renovar el aporte original de su maestro, llevándolo a trascender los límites del Taller y a constituir un episodio vital en la tradición del arte moderno, no sólo para el Río de la Plata sino universal

lunes, 25 de enero de 2010

PENTAGRAFIC

PENTAGRAFIC es un proyecto que gestiona y construye su propuesta dinámica y renovable, a través de las XO del PLAN CEIBAL y en apoyo del PLAN DE ARTES VISUALES de la Educación Pública Inicial y Primaria, en el entendido de que el arte y la cultura es comunicación desde todos y para todos.

PENTAGRAFIC está integrado por los siguientes blogs:

pentagrafic.blogspot.com (blog de materiales diversos de artes visuales)
pentagraficarteuruguayo.blogspot.com (datos biográficos y obras de artistas uruguayos)
pentagraficartelatinoamericano.blogspot.com (blog biográfico y obras de artistas latinoamericanos)
pentagraficartecorreo.blogspot.com (blog dedicado al arte correo)

PROYECTOS DE ARTE CORREO EN XO (2009-2010) PARA ESCOLARES Y LICEALES DEL PRIMER CICLO.

mariposasenxo.blogspot.com (blog del proyecto de arte correo escolar 2009)
asiesmilugar.blogspot.com (blog del proyecto de arte correo escolar 2010)
niniasdecabrerita.blogspot.com (blog del proyecto de arte correo para liceales 2010)

sábado, 23 de enero de 2010

MIGUEL JIMENEZ ¨ZENÓN¨/ un mágico sevillano








































ESTUDIOS

Estudios de Bellas Artes en Salamanca y Sevilla.
Licenciatura en Grabado y Diseño, Facultad de Sevilla. 1993.
Estudios de Arquitectura Técnica en Sevilla. 1975.
Curso de Grabado dirigido por Francisco Cortijo e impartido por Gerardo Aparicio, Mitsuo Miura y Oscar Manessi en Sevilla. 1993.


EXPOSICIONES INDIVIDUALES

2002 Fundación Aparejadores. Sevilla.

1994. Librería El Giraldillo. Dibujos y grabados . Sevilla.
Galería Bar Lamentable. Dibujos y grabados. Sevilla.
1984. Sala de arte Bancobao, Ponferrada.
Sala de arte Reyes Católicos, Ávila.
1982. Sala de la Delegación de Cultura, Palencia.
Sala Pierrot, León.
Galería P & R , León.
1980. Sala de arte de Caja de Ahorros de Ávila.
Galería Abula, Madrid.


EXPOSICIONES COLECTIVAS- CERTÁMENES.

2003
Originales Solidarios. Casa Amatller de Barcelona. Sala Anagma de Valencia. Espai F de Mataro, Centre Souppetard de T.......003.
2º Premio Poesia Experimental Diputacion Badajoz. España. Diciembre 2003.
First International ExLibris Competition. Universidad Ankara. Hungria.
I Certamen Nacional Pintura Pequeño formato D´Art. Torre del Mar. Malaga.
IV Certamen Nacional de Pintura pequeño formato “Agora 96”. Cadiz.
I Certamen Nacional Pintura Juan Roldan. Sevilla.
MAC 21. Feria Intnal. de Arte Contemporáneo . Arte/e-mail. Málaga. España.

2002 Certamen Minicuadros. Museo del calzado. Elda. Alicante.
LI Certamen Nacional de Pintura Ayto. Gibraleón. Huelva.
1º Premio Poesia Experimental Diputacion Badajoz. España. Diciembre 2002.

2001 II Certamen de Pintura Andaluza. Asociaciòn de Pintores y Escultores. Torremolinos. Málaga.

2000 I Certamen Intnal. de Pintura Royal Premiere. Torremolinos. Málaga.

1999 MAC 21. Feria Internacional de Arte Contemporáneo. Arte/e-mail. Málaga. España.

1995 VII Premio de Pintura FOCUS (Fondo de Cultura de Sevilla) . Finalista.
III Premio Nacional de Pintura "Ciudad de Dos Hermanas", Sevilla.

1994 II Muestra Nacional de Pintura "Ciudad de Dos Hermanas". Sevilla.
II Premio de Pintura "Pintor Ocaña". Sevilla.
XLIII Exposición de Otoño. Real Academia de Bellas Artes. Sevilla.
35 Certamen Nacional de Pintura Caja de San Fernando. Sevilla.

1993 I Muestra Nacional de Pintura "Ciudad de Dos Hermanas", Sevilla.
XLVI Certamen Nacional de Pintura "Jose Arpa", Sevilla.

1992 Colectiva de Fotografía Creativa, Facultad de BBAA. Sevilla.
I Certamen Nacional de Grabado. Galería Cristalarte. Cádiz.

1989 Premio Ilustración Legión Almas Pequeñas. Salamanca. Segundo Premio.

1986 Premio Carteles Fundación Sánchez Albornoz. Ávila. Primer Premio

1984 Agencia Efe, Aulas de arte Iberoamericanas. Madrid.
Colectiva Caja de Ahorros de Madrid.
1983 Certamen Nacional Ministerio de Trabajo. Madrid.
Agencia Efe, Aulas de arte Iberoamericanas, Madrid.
Sala Provincia de la Diputación. Grupo Z. León.
1980 Exposición Nacional Día del mar. Guadalajara.





Obra en Colecciones Particulares y Entidades Oficiales.



EXPOSICIONES EN INTERNET.

....... . Temporada 2002.
The Abstract Art Ring. Febrero 2002
....... The ArtRing. Artista del mes . Febrero 2002.
........ Artista del mes . Enero 2002.
....... El Portal de arte. Octubre 2001.
....... Artista de la semana. Enero 2001.
....... Febrero 2001.
........ Noviembre 2000.
....... . Noviembre 2000.
....... Noviembre 2000.
....... arte en España. Noviembre. 2000.
....... . Exposición personal de pinturas . Octubre 2000.
........ Octubre 2000.




REVISTAS Y OTRAS PUBLICACIONES

Bric a Brac nº 7. Assembling mailart. U. K. Marzo 2001.
The Assembling Magazine of Planet Sussania. 22/2. Stuttgart. Alemania. Marzo 2001.
Di segni di sogni. nº 70. Milán . Italia. Febrero 2001.
El Mail Tao. nº 2-29. Itzehoe. Germany. Febrero 2001.
La Siesta del Lobo. Revista de Creación artística. nº 10 . arte Postal-El Taller de Zenón. Enero 2001.
Squint12. Assembling Project. A! Waste Paper. U.K. Diciembre 2000.
O!!ZONE 01. Zine of Visual poetry. texas. USA. Diciembre 2000.
The Picasso e-book. Publicación en la Red ........ Diciembre 2000.
Ilustraciones para el libro « El agua en Sevilla ». 2º Premio XVIII Giner de los Rios. Nov. 2000.
Correo del Sur nº 4-2000. Publicación mailart de Clemente Padín. Uruguay. Octubre 2000.
at RtH*Le nº 0066 . Zine de mail-art. Junio 2000.
Pascal Lenoir “Nude climbing a staircasse”. Grand Fresnoy. Francia. Mayo 2000.
Vittore Baroni. "Iconoclastia". Viareggio. Italia. Enero 2000.
Pascal Renoir. "Rose-Eros". Grandfresnoy. Francia. Enero 2000.
Experimenta. Revista de Poesia Visual. Madrid. España. Noviembre 1999.
La Siesta del Lobo. Revista de Creación artística. nº 5 . La mirada digital. Enero 1999.



REFERENCIAS EN PRENSA

Ramón Salarich i Viñas. Texto catálogo Intimas Geometrías. 2002.
Susana Weingast. Texto catálogo Intimas Geometrías. 2002.
Eduardo Arboleda. Crítica On Line. Noviembre 2000.........
Máximo Fernández. El Diaro de Avila. Noviembre 1984.
Gomez Domingo. El Diario de León. Febrero 1984.
Marcos Oteruelo. El Diario de León. Noviembre 1982.
Victoriano Crémer. La Hora Leonesa. Noviembre 1982.

RUGGERO MAGGI / poeta y mailartista




LOS POETAS SON SUEÑOS
QUE SE QUIEBRAN


ARMADO DE CEMENTO
A QUE PIENSAS
MIENTRAS INMÓVIL ESTRELLAS
TE MIRAN ?

Ruggero Maggi para Bunker Poetico
49° Bienal Internacional de Arte de Venecia





Su búsqueda artística y poética se basa en la experimentación de todas las posibilidades tecnológicas. El hace uso de tecno-elementos como el láser, la holografía, el neón y de elementos primarios como las piedras, la arena, el cáñamo, etc.

Entre sus instalaciones holográficas mas conocidas, tenemos: "A Forest of Stones" (Un Bosque de Piedras) de 1988, presentado en el Media Art Festival de Osnabruck (D) y "Just a Simple Exclamation Mark" (Solo un Simple Signo de Exclamación) de 1992, presentado en International Holographic Show en Rocca Paolina de Perugia (I). Entre las instalaciones de neón tenemos: "Chaotic Death" (Muerte Caótica) y "A Long Silent Line" (Una Línea Larga y Silenciosa" de 1993, "The Great Book of Life" (El Gran Libro de la Vida) y "The Casual Sinner" (El Pecador Casual) de 1994, presentados en el Museo Contemporáneo de Sao Paulo (BR).

Sus intereses artísticos predominantes: desde 1973, poesía visual; desde 1975, copy art, libros de artistas, arte-correo; desde 1976 arte con láser; 1979, holografía; 1980, arte con rayos X; 1985, arte caótico basado en el estudios del Caos, fractales, entropía...

Ha realizado varias exposiciones individuales y has mostrado su trabajo en muchas exposiciones colectivas en todo el mundo. Algunos de sus trabajos son exhibidos permanentemente en el Chinese History Museum en Pekín y en el Museo de Arte Moderno en Gallarate (en la sección de poesía visual y libros de artistas).

Participó en la versión N° 49 de la Bienal de Arte de Venecia en el proyecto "Poetic Bunker".

viernes, 22 de enero de 2010

MÁSCARAS





Historia de las Máscaras y Caretas

El origen de la careta se remonta en el tiempo y se pierde en la más remota antigüedad. Se supone que su invención se debió a fines religiosos.

Desde el paleolítico el ser humano ha utilizado máscaras cuyos materiales han sido diversos y han variado a través del tiempo, pues se han ido confeccionando con madera, paja, corteza, hojas de maíz, tela, piel, cráneos, cartón piedra, papel maché, látex, plásticos y otros materiales.

Se utilizan dos términos similares: careta y máscara. La careta es exclusivamente para cubrir el rostro, para disimular rasgos de la cara; mientras que la máscara puede cubrir todo el cuerpo, y fueron usadas y aún, en algunas culturas, se siguen utilizando con fines religiosos.

Algunos hallazgos arqueológicos demostraron que eran muy usadas en Egipto para perpetuar con ellas los rostros de los muertos. Se hacían tratando de imitar de la forma más fielmente posible, el rostro del difunto, y se colocaba junto con el ataúd, pintándose de la misma manera que éste. Se elaboraban con un cartón realizado con lienzo o papiro, revestido con estuco, que -con el paso del tiempo- se endurecía y presentaba total consistencia. Según la clase social a la que perteneciera el muerto, podría llegar a revestirse con una lámina de oro. No se le horadaban los ojos ni la boca, y se los representaban con incrustaciones o pinturas.

Los estudios arqueológicos llevados a cabo en tumbas fenicias, también han demostrado que esta civilización practicaba la costumbre de utilizar máscaras funerarias. Rastros de máscaras también fueron hallados en antiguas pinturas rupestres.

Comenzó a evolucionar el uso de la máscara, en Roma, cuando la llevaban actores en los cortejos fúnebres, para que se reconociera y recordara el rostro del difunto.

A partir de este empleo por parte de actores, la careta rápidamente fue utilizada para diferentes fines. Comenzaron a usarla los actores para representar fielmente en sus obras los rostros de los personajes históricos que estaban interpretando.

Rápidamente, se adoptó su uso en las fiestas saturnales en Roma, y se las comenzó a usar con carácter festivo, dando origen a la utilización en lo que hoy es nuestro carnaval.

Con dichas caretas se comenzaron a realizar escenas burlescas de los ritos sagrados. Fueron evolucionando y cambiando sus usos, hasta la actualidad, en que es frecuente solamente en las carnestolendas.

Las caretas actuales, producto de la fantasía, la imaginación y la creatividad, forman parte de los carnavales de todo el mundo, y de las fiestas de disfraces que estos traen aparejados. También se las usa en las fiestas de Halloween.

A la par de este empleo que se continuó hasta nuestros días, la máscara o la careta - además de ser común en las celebraciones cristianas medievales- tuvo otro uso, en la Edad Media, cuando las llevaban de metal, los Caballeros medievales para protegerse en sus luchas, y en algunos casos se les agregaban muecas faciales para demostrar el carácter de quien las portaba.

Según las diferentes culturas, estos símbolos han variado en sus formas, tamaños, decoración, características, realismo o abstracción, algunas usadas para cubrir todo el cuerpo, como por ejemplo, las enormes piezas de tipo ritual de Oceanía (las de los Papúes llegan a medir seis metros de alto) y otras diminutas, como las de las mujeres esquimales.

Muchos pueblos primitivos han usado las máscaras y caretas para realizar sus rituales, y éstas representaban deidades, seres mitológicos o espíritus malignos, o a Dios y al Demonio; en cada caso con significados ceremoniales distintos. Si la máscara usada era de animales, podía simbolizar el ruego para asegurar el éxito de la caza. Asimismo, también hay culturas que utilizaban máscaras para ahuyentar pestes y enfermedades.

En la actualidad existen muchos coleccionistas de arte que aprecian ciertas piezas, que constituyen manifestaciones artísticas primitivas de muchas culturas, y que exhiben o adquieren a gran valor monetario, y proceden generalmente de África, Oceanía y de culturas indígenas americanas.

El Dr. Ricardo E. Alegría, destacado antropólogo portorriqueño, en su ensayo sobre la máscara en las Antillas Mayores, señala que "En lo que respecta al área caribeña, específicamente en las Antillas Mayores, las máscaras más antiguas aparecieron en los restos arqueológicos de los indios saladoides. Estas máscaras eran confeccionadas en barro y representaban caras humanoides". (1992. P.1)

Hoy en día, se ha popularizado el uso de las caretas también como cotillón de celebraciones y cumpleaños, así como su utilización en juegos y juguetes para niños, agregando a los tradicionales personajes representados, los héroes de novelas, revistas, el cine y la televisión.

JOAQUIN TORRES GARCIA




Joaquín Torres García (Montevideo, 28 de julio de 1874 - ídem, 8 de agosto de 1949), artista plástico y teórico del arte uruguayo, fundador del universalismo constructivo. Nació fruto del matrimonio formado por Joaquín Torras Fradera, que a su vez era hijo de Joan Torras y de Rosa Fradera, cordeleros originarios de Matarí, y de María García Pérez, hija de José María García, maestro carpintero originario de Canarias, y de Misia Rufina Pérez, aristícrata uruguaya de origen criollo venida a menos.

Tras una difícil infancia por los vaivenes econímicos y domiciliarios de su familia, y una formaciín principalmente autodidacta, en 1890 Torres García se fijí como objetivo el emigrar a fin de formarse como pintor, pues llegí a la conclusiín de que esa formaciín no la había de recibir correctamente en la capital de Uruguay. Así pues, junto a toda su familia decidií viajar a Europa en junio de 1891, Torres García tenía diecisiete años. La familia del padre los lleví directamente a Matarí. Allí Torres García empezí a asistir de día a una academia local, en la que aprendií las bases del oficio, y de noche a clases de dibujo en una escuela nocturna de Artes y Oficios. En 1892, la familia decidií afincarse en Barcelona, con ello, Torres García pudo ingresar en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona.

Allí coincidií con pintores más tarde reconocidos címo Mir, Sunyer, Canals y Nonell, todos ellos influidos por el impresionismo francés preponderante en aquel momento, y por los escritos de Zola. Con ellos salía a pintar por los suburbios de la ciudad imitando a los pintores de vanguardia de entonces, Monet, Sisley y Renoir. Címo todas las clases eran nocturnas, decidií aprovechar la franja diurna ingresando en la Academia Baixas, la más reputada de entonces, por ser tan académica como la oficial de Bellas Artes. En 1893 Torres García se matriculí en el Círculo Artístico de San Lluc, de talante catílico, del que se imbuiría profundamente. Sería socio hasta el año 1898. Aquí conocií a José Pijoan, Eduardo Marquina, Pere Moles y Luis de Zulueta. A partir del año 1894 participí en las Exposiciones Generales de Bellas Artes, en la secciín Extranjera, y al año siguiente empezí a colaborar con la librería tipográfica Catílica hasta el año 1899.
Interior, 1924


Paisaje de la ciudad;, 1928


Pintura constructiva, 1929


En 1897 expuso sus obras en la sala de exposiciones del periídico La Vanguardia, y participí en una exposiciín colectiva de los Socios del Círculo Artístico de Sant Lluc. En esa época Torres llegí no sílo a entablar amistad con pintores y escultores de la talla de Manolo Hugué, Pichot, los hermanos Junyent, los hermanos Sunyer, Pablo Picasso, los hermanos González y Planella, sino también con músicos como Ribera.

En los años siguientes publicí varios dibujos en el periídico La Vanguardia con el nombre de Quim Torras y en las revistas Iris, Barcelona címica y La Saeta. Desde 1901 empezí a pintar al fresco, atraído por la atemporalidad que se desprendía de las obras antiguas realizadas con esta técnica, y entrí en una dinámica de trabajo en grupo en la que se entremezclaban pintores, músicos, escultores y poetas; todos los arriba mencionados se reunían en el local de Julio González, asistían a conferencias de carácter artístico en el Círculo de San Lluc, a conciertos de música clásica en el Liceo, a debates y charlas en Els Quatre Gats, en la sastrería Soler, etc. En mayo de 1903 publicí un artículo en la revista mensual Universitat Catalana titulado Augusta et Augusta, afirmando que la forma artística nunca copiará la realidad y defendiendo su idealista concepciín del arte.

Empezí a trabajar en decoraciín, primero con Adrià Gual y más tarde en la remodelaciín que el arquitecto catalán Antoni Gaudí estaba realizando en la Catedral de Palma de Mallorca. Trabajaba en las dos primeras vidrieras laterales y el rosetín de la Capilla Real cuya construcciín se llevaba a cabo en los talleres de las obras de la Sagrada Familia en Barcelona. Esta colaboraciín se prolongí hasta 1905, aportando a Torres la visiín del trabajo colaborativo e interdisciplinar de Gaudí, así como la necesidad de considerar globalmente decoraciín y arquitectura. Por necesidades econímicas impartií clases de dibujo en domicilios particulares, como la de Don Jaime Piña y Segura, padre de la que sería su futura mujer, Manolita Piña de Rubies; así como en la del compositor Isaac Albéniz, en la que enseñí a su hijo Julio. En 1904 consiguií los primeros encargos de decoraciín mural: en la capilla del Santísimo Sacramento de la iglesia de San Agustín de Barcelona, decoraciín destruida durante la Guerra Civil Española y la decoraciín mural del ábside de la Iglesia de la Divina Pastora en Sarriá, hoy en día desaparecida, y que pronto fue cubierta por otras pinturas.

En 1905 su obra evolucioní formalmente de manera ya muy evidente hacia lo que sus enemigos más utilizaron para atacarle, el planismo, comúnmente nominado como "defectos de factura" (despreocupaciín porque la pintura fuese agradable a la vista, que las cualidades pictíricas fuesen halagadoras de los sentidos) y en 1906 emprendií un alejamiento de la superficialidad que subyacía en sus cuadros buscando entroncarla con la fuente de toda civilizaciín, el arte griego. En 1907 empezí su labor docente en la escuela Mont d'Or, creada por el pedagogo Joan Palau Vera en Sarriá, en la que introdujo además por primera vez en España el dibujo del natural. Contrajo matrimonio con Manolita Piña el 20 de agosto de 1909 en Barcelona. En esta época, Torres García sustituyí los elementos formales de origen griego por los propios de Cataluña (masías, labradores, trabajadores, etc.) imbuyéndose del espíritu de reivindicaciín de la identidad Catalana propio del momento.

El periodista argentino Roberto Payrí le proporcioní el encargo de dos grandes paneles para la decoraciín del pabellín de Uruguay en la exposiciín Universal de 1910 en Bruselas en los que ubicí dos alegorías de la agricultura y la ganadería, de paso, visití Florencia, Roma y París. A su vuelta se instalí en Vilassar de Mar, donde nacií su primera hija, Olimpia. Su trabajo entusiasmí a algunos de sus adeptos en Barcelona, como Eugenio d'Ors, Roman Jori, Folch i Torres y José Clará, que a su vuelta le convencieron para trabajar en proyectos artísticos que diesen renombre a Cataluña. Los diferentes encargos en el antiguo palacio de la Generalitat, que por aquel entonces había sido recientemente adquirido como sede de la Diputaciín provincial de Barcelona, fueron desde unas vidrieras para los ventanales de la sala del Consell de la Mancomunitat, a la decoraciín mural del Salín de San Jorge, el proyecto mural de más envergadura e importancia que Torres-García acometií a lo largo de su vida, que marcí gran parte de su trayectoria artística y personal, y que debía realizarse siguiendo las directrices ideolígicas marcadas por el presidente de esta instituciín, Enric Prat de la Riba. Tras un viaje a Italia para estudiar la técnica del fresco se establecií en Tarrasa, donde se había trasladado la Escuela Mont d'Or.

En mayo de 1913 publicí su primer libro: Notes sobre Art, que supuso la ruptura de facto con su principal valedor teírico Eugeni d'Ors, el cual estimí como una usurpaciín ideolígica la referencia a la identidad histírico-iconográfica Catalana que Torres García incluía en su libro. El 19 de junio de 1913 nacií en Tarrasa su segundo hijo, un varín de nombre Augusto. Y a finales de ese mismo mes, comenzí la realizaciín del primer fresco para el salín San Jorge, La Cataluña eterna. Al tiempo que terminaba el fresco, Torres García fundaba la Escuela de Decoraciín en Sarriá con un grupo de jívenes discípulos, en un claro intento de fundar una escuela de muralistas y decoradores que intentasen poner en práctica sus teorías. En Agosto del año siguiente la Escuela Mont D'Or cerrí por quiebra, Torres García decidií quedarse en Tarrasa, donde proyectí y decorí la que sería su residencia, Mon Repòs. El 10 de diciembre de 1915, nacií en Mon Repís su tercera hija que bautizí como Ifigenia, Aglás y Elena. En 1917 conocií al pintor uruguayo Rafael Barradas, personaje capital en su vida pues fue el catalizador de su evoluciín artística hacia la abstracciín, constatándose en su trabajo un acercamiento al arte contemporáneo desde el prisma de la complementariedad con la tradiciín.

Al fallecer Prat de la Riba, se suspenden inmediatamente los trabajos de decoraciín en el Salín de San Jorge y su encargo. Acuciado por la escasez econímica se lanzí a una nueva actividad, la fabricaciín de juguetes. A lo largo de 1919 conocií y frecuentí a personajes como Joan Brossa, J. V. Foix, o Joan Mirí, y volvií a impartir clases privadas de dibujo y pintura siendo uno de sus nuevos clientes Sigfried Ribera, hijo del compositor. En 1920, Torres García partií con su familia en tren hacia París. Nunca volvií a Barcelona. Desde allí embarcaron en direcciín a Nueva York, donde conocií a españoles como Rafael Sala, Joan Agell y Claudio Orejuela, a Max Weber, el músico Edgar Varèse, Charles Logasa, John Xcéron, a las hermanas Whitney, a los pintores Joseph Stella, Karfunkle y Marcel Duchamp y al matrimonio Tawsend, que le pusieron en contacto con la Society of Independents Artists, fundada por Katherine Dreier, Marcel Duchamp y Man Ray.

Ante la falta de ingresos, decidií volver a Europa, en concreto a Italia, para dedicarse de nuevo al negocio de los juguetes, fundando la Aladdin Toy Company que recibe importantes pedidos de la casa holandesa Metz & co. En 1924 nacií su cuarto hijo, Horacio, en Livorno, Italia. Charles Logasa le animí a pintar al fresco para intentar organizar una exposiciín en París y ante las buenas críticas decidií trasladarse a París en 1926 con su familia. En 1928 junto a Jean Heliín, Alfred Aberdam, Daura y Ernest Engel Rozier realizí la exposiciín "Cinq refusés par le jury du salín d'Automne". Entre el público, aparecií Theo Van Doesburg que inicia una gran amistad y una extensa colaboraciín con Torres García.

Justo en esa época conocií a Michel Seuphor quien le presentí a los Arp, Jean y Sophie, a Adya y Otto Van Rees, a Luigi Russolo y a Georges Vantogerloo, siendo admitido muy pronto en las reuniones de este grupo que tenía a Mondrian a la cabeza. En estas reuniones se forjí el núcleo principal del futuro grupo Cercle et Carré, promotor de la primera exposiciín de arte constructivista y abstracto en 1930, y de una revista del grupo. Torres García aportí al constructivismo el orden y la lígica en la composiciín mediante reglas como el número áureo, y la inclusiín de figuras simbílicas que representan al hombre, el saber, la ciencia y las ciudades. En 1932 abandoní París por la crisis econímica y se instalí en Madrid, en plena república, creando en 1933 el Grupo Constructivo, con el que expuso en el Salín de Otoño. El grupo escribií tres textos en los que se reflejaba el espíritu con el que nacií el grupo, llamándolos Guiones, en ellos es apreciable la influencia constructiva de Torres García.

En 1934, un año y medio después de su llegada, decidií volver finalmente a Uruguay, a su Montevideo natal, donde fue recibido como integrante de la elite artística europea. Inmediatamente mostrí sus teorías artísticas de vanguardia en un país anclado en el conservador gusto europeizado que impone el epíteto de calidad a todo aquello que es importado del viejo continente, convirtiéndose pronto en un personaje controvertido. Creí la Sociedad de las Artes del Uruguay con el objetivo de integrar todas las artes y de actuar como nexo entre los artistas y el público. Se inaugurí la primera retrospectiva de Torres García, en la que participí también Augusto, su hijo mayor, y empezí a impartir clases de historia del arte en la Escuela Taller de Artes Plásticas. Alquilí un local en el número 1037 de la calle Uruguay que convirtií en sala de exposiciones, fue conocido como Estudio 1037, y organizí una primera muestra de Arte en la que participaron artistas nacionales: Carmelo de Arzadum, Gilberto Bellini, José Cuneo, Luis Mazzey, Bernabé Michelena, Zoma Baitler, Carlos Prevosti, Augusto Torres-García y él mismo, y extranjeros: Germán Cueto, Pere Daura, E. Engel, Glycka, Jean Heliín, Luc Lafnet, Charles Logasa, O. Van Rees y Eduardo Yepes.

En 1934 Torres García fue nombrado profesor honorario de la Facultad de Arquitectura de Montevideo y en 1935 publicí su libro Estructura. Creí la Asociaciín de Arte Constructivo (AAC), impregnada del espíritu de un arte propiamente americano. En ella se encontraban Rosa Acle, J. Álvarez Marqués, Carmelo de Arzadum, Alfredo Cáceres, María Cañizas, Luis Castellanos, Amalia Nieto, Héctor Ragni, Lia Rivas, Carmelo Rivello, Alberto Soriano, Augusto Torres, Horacio Torres y Nicolás Urta. En 1936 aparecií el primer número de la revista Círculo y Cuadrado, como continuadora de Cercle et Carré, del que se publicaron siete números hasta 1938, y del que se publicí un último número extraordinario en diciembre de 1943, siendo el írgano publicitario de la AAC. Su lema es: Intransigencia total contra el naturalismo. La intensa actividad pedagígica que Torres mantuvo entre 1934 y 1938 no dio el resultado que él esperaba y se cuestioní el continuar con la Asociaciín de Arte Constructivo en los términos en que lo hacía hasta ese momento.

En 1938 Torres García empezí a mostrarse influenciado por el arte precolombino e indígena, como se puede apreciar en su obra Monumento Císmico, yuxtaponiendo figuras como las que ya utilizaba en París, figuras que hacían referencia al hombre y a las ciudades con las propias de la tradiciín simbílica indígena de América del Sur. En 1940 se edití el libro 500ª conferencia, editado por la AAC, en el que se recogen todas las conferencias impartidas por Torres García en Montevideo desde su llegada, y anuncia su fin. El desengaño con respecto a la creaciín de este grupo y su fracaso se constata en la publicaciín del manuscrito La ciudad sin nombre, en la que Torres García escribií reflejando su desilusiín ante la situaciín que vivía.

Su desesperaciín por la dificultad de implantar el arte Constructivo en Uruguay, le lleví a proponer una vuelta a la figuraciín rescatando el uso del constructivismo y utilizando la simbología cultural propia del Indio Americano, creando en 1943 el Taller Torres García o Taller del Sur, compuesto por jívenes artistas. Al año siguiente, Torres García y sus alumnos consiguieron el encargo para pintar murales constructivos en el pabellín Martirené del Hospital de Saint Bois, en las afueras de la capital. Se realizaron hasta un total de 35 murales, de los cuales Torres García ejecutí los siete mayores al tiempo que supervisaba los restantes. En el año 1944, le fue concedido el Premio Nacional de Pintura recibiendo un gran homenaje con participaciín de Pablo Picasso, Gregorio Marañín, Pablo Neruda, Lipschitz, Braque y Ozenfant, y publicí su particular teoría artística, llamada universalismo constructivo.

"He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposiciín a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posiciín, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte." - Joaquín Torres García. Universalismo Constructivo, Bs. As. : Poseidín, 1941.

En el año 1945 se publicí el primer número de la revista Removedor, írgano de lucha del Taller Torres-García, que sirvií como marco de respuesta a las críticas hacia sus trabajos y los de sus alumnos y como herramienta publicitaria.

Tras su muerte, ocurrida en Montevideo el 8 de agosto de 1949, el taller seguiría en funcionamiento, siendo dirigido por algunos de los alumnos más destacados, hasta su cierre definitivo en 1962 (aunque hay controversia con respecto de esa fecha). Por su parte, la última publicaciín oficial del Taller vio la luz en enero de 1961: se tratí del tercer número de la revista Escuela del Sur (que había sustituido a Removedor, cuyo número 28 final es de julio-agosto de 1953). La llamada de Torres García a los artistas para que no renunciasen a ser latinoamericanos, de pretender ser contemporáneos al uso investigando formalmente en sus trayectorias artísticas, aportí una nueva dimensiín a la construcciín de un lenguaje moderno y americano, constituyéndose uno de los episodios definitorios de las vanguardias latinoamericanas.

jueves, 7 de enero de 2010

ALMANDRADE/ poética de la levedad.







POÉTICA DE LA LEVEDAD

El trabajo de Almandrade, tanto el pictórico como el lingüístico, se ha impuesto a lo largo de todos estos años como un lugar de reflexión solitario y al margen de la escena cultural de Bahía. Después de unos primeros ensayos figurativos, en los inicios de la década de los 70, cuando ganó una Mención Especial en el Primer Salón Estudiantil en 1972, su investigación plástica se encaminó hacia el abstraccionismo geométrico y el arte conceptual. Como poeta, manteniendo contacto con la poesía concreta y con los poemas/proceso, produjo una serie de poemas visuales. Con un estudio más riguroso del constructivismo y del arte conceptual, su arte se desarrolla entre la geometría y el concepto. Diseños en blanco y negro, objetos y proyectos de instalaciones, esencialmente cerebrales, basados en un procedimiento primoroso de tratar cuestiones prácticas y conceptuales, marcan la producción de este artista en la segunda década de los 70.
Un escultor que trabaja con el color y con el espacio y un pintor que medita sobre la forma, el trazo y el color en la pantalla. El arte de Almandrade dialoga con ciertas referencias de la modernidad, reinventando nuevas lecturas. Trabaja con un mínimo de elementos pictóricos, dos o tres colores, dos planos, dos o tres texturas, un trazo, etc. Algo creativo que menospreciamos a primera vista, pero que cuando estamos inmersos en el clima que nos ofrece, encontramos como algo nuevo. La simplicidad que predomina en las composiciones despierta la imaginación y el raciocinio.
Su poesía también traduce ese principio de una poética de lo mínimo y de la levedad. Pocas palabras, versos cortos y sueltos, sintéticos, muchos sin títulos y sin adornos. Artista plástico, poeta y arquitecto, Almandrade (Antônio Luiz M. Andrade) es un pionero de la contemporaneidad en Bahía, pero sin el reconocimiento que merece su trabajo. Como dijo en cierta ocasión el poeta Cleber Borges: "Almandrade es uno de aquellos personajes aparentemente descolocados en el espacio y en el tiempo, que parece caminar hacia un lado, cuando el reloj insiste en avanzar hacia delante". Así es su poesía y su arte.
Su arte y su poesía, para unos pocos, están siendo reconocidos en Brasil y en el exterior. En 1997 participa de la antología Internacional Poetry Review, con un poema traducido por el poeta americano Steven White. Hoy, el arte y la poesía de Almandrade representan el otro lado de Bahía y tiene como tema de reflexión el propio arte y el estar en el mundo. Se destaca por la diferencia y por una trayectoria singular. Como afirma el poeta Haroldo Cajazeira, Almandrade, sin dejarse devorar por la provincia, produce con su arte "un saber sobre la imposibilidad de consistencia de un sistema de signos."






Poética de la levedad

El trabajo de Almandrade, tanto el pictórico como el lingüístico, se ha impuesto a lo largo de todos estos años como un lugar de reflexión solitario y al margen de la escena cultural de Bahía. Después de unos primeros ensayos figurativos, en los inicios de la década de los 70, cuando ganó una Mención Especial en el Primer Salón Estudiantil en 1972, su investigación plástica se encaminó hacia el abstraccionismo geométrico y el arte conceptual. Como poeta, manteniendo contacto con la poesía concreta y con los poemas/proceso, produjo una serie de poemas visuales. Con un estudio más riguroso del constructivismo y del arte conceptual, su arte se desarrolla entre la geometría y el concepto. Diseños en blanco y negro, objetos y proyectos de instalaciones, esencialmente cerebrales, basados en un procedimiento primoroso de tratar cuestiones prácticas y conceptuales, marcan la producción de este artista en la segunda década de los 70.
Un escultor que trabaja con el color y con el espacio y un pintor que medita sobre la forma, el trazo y el color en la pantalla. El arte de Almandrade dialoga con ciertas referencias de la modernidad, reinventando nuevas lecturas. Trabaja con un mínimo de elementos pictóricos, dos o tres colores, dos planos, dos o tres texturas, un trazo, etc. Algo creativo que menospreciamos a primera vista, pero que cuando estamos inmersos en el clima que nos ofrece, encontramos como algo nuevo. La simplicidad que predomina en las composiciones despierta la imaginación y el raciocinio.
Su poesía también traduce ese principio de una poética de lo mínimo y de la levedad. Pocas palabras, versos cortos y sueltos, sintéticos, muchos sin títulos y sin adornos. Artista plástico, poeta y arquitecto, Almandrade (Antônio Luiz M. Andrade) es un pionero de la contemporaneidad en Bahía, pero sin el reconocimiento que merece su trabajo. Como dijo en cierta ocasión el poeta Cleber Borges: "Almandrade es uno de aquellos personajes aparentemente descolocados en el espacio y en el tiempo, que parece caminar hacia un lado, cuando el reloj insiste en avanzar hacia delante". Así es su poesía y su arte.
Su arte y su poesía, para unos pocos, están siendo reconocidos en Brasil y en el exterior. En 1997 participa de la antología Internacional Poetry Review, con un poema traducido por el poeta americano Steven White. Hoy, el arte y la poesía de Almandrade representan el otro lado de Bahía y tiene como tema de reflexión el propio arte y el estar en el mundo. Se destaca por la diferencia y por una trayectoria singular. Como afirma el poeta Haroldo Cajazeira, Almandrade, sin dejarse devorar por la provincia, produce con su arte "un saber sobre la imposibilidad de consistencia de un sistema de signos."